Cuidado con la Levadura

Gálatas 5:9 «Un poco de levadura fermenta toda la masa».

Hace poco subí a este blog una receta de pan integral casero, no se si ya has hecho pan en el pasado o si te animaste a hacer la receta propuesta en esta página, pero si has visto alguna vez como se hace el pan, te habrás dado cuenta de cual es el proceso del leudado.

Las levaduras para pan se les llama levaduras biológicas porque son un conjunto de hongos unicelulares y microscópicos; estos inician un proceso de fermentación (descomposición) de azucares y carbohidratos.

A la hora de hacer pan, debe haber ciertas condiciones para una fermentación adecuada, entre ellas está:

-La temperatura: en este caso la recomendable es de entre 20- 30 grados C con respecto a la temperatura ambiente óptima y para el agua que se utilizará para diluir la levadura 37 grados (o temperatura corporal/sangre) es la ideal.

-Humedad: debe haber humedad así que se debe diluir la levadura en liquido (generalmente leche o agua)

-Alimento: la levadura se alimenta de carbohidrato (harina) o glucosa.

Al producirse el proceso de fermentación se crea dióxido de carbono, el cual queda atrapado en las cadenas de gluten que se originan por medio del amasado, el gluten es como una tela de araña que atrapa el CO2 y por eso vemos que la masa se infla y forma burbujas.

Cadenas de gluten

Entre mas levadura se utiliza se da un leudado mas rápido, pero siempre es recomendable seguir las proporciones adecuadas instruidas en cada receta. Pero eso sí, aunque tarde más tiempo, con un poco de levadura basta para que veamos el proceso de fermentación.

La Palabra de Dios nos dice en Gálatas que con un poco de levadura se leuda toda la masa, y esto es totalmente cierto. 

La levadura en el Nuevo Testamento (que es donde se encuentra el libro de Gálatas) se utiliza metafóricamente para referirse a una doctrina errónea, también a la impureza y corrupción. En el original griego, levadura es la palabra zumh, significa entre otras cosas: metáfora de una corrupción mental y moral con la tendencia de afectar a otros. 

En esta porción de la epístola a los gálatas, Pablo habla sobre la libertad que viene de Cristo, y como hay que hacer buen uso de ella, permaneciendo en la fe y la verdad. 

Pero al pensar en como la levadura queda atrapada en las cadenas de gluten, lo comparo con como nosotros los seres humanos llegamos a perder nuestra paz y felicidad al ser encarcelados por pensamientos contraproducentes que quedan atrapados en cadenas de la imaginación.

La levadura al ser un agente que descompone y corrompe, lo podemos comparar con dinámicas que corrompen nuestra armonía, cosas tales como: chismes, ocio, comparaciones, envidia y consumir programas que infunden miedo y desinformación (como el amarillismo y tabloides).

En este tiempo que existen personas que se encuentran con más tiempo libre y sin dinámicas estables debido al desequilibrio global que estamos viviendo, muchos se están enfocando en actividades positivas, pero también debemos ver como casi todos también hemos caído, o escapado de caer, en un sobreconsumo de medios de entretenimiento lo que en si no esta mal, pero los excesos pueden llevar a maquinaciones mentales que hacen daño.

Así como el leudado tiene ambientes propicios para llevarse a cabo, de la misma forma hay actividades que pueden corromper nuestros días.

Por ejemplo:

-Pasar mucho tiempo viendo la vida de otras personas: puedo terminar comparándome en algún momento, lo cual puede llevarte a sentimientos de envidia o crítica. Esto es peligroso porque podemos volvernos enemigos silenciosos de alguien y eso no le hace bien a nuestra alma y corazón.

-Ver demasiadas noticias de distintas fuentes: puedo terminar enfermando de los nervios porque generalmente los noticieros se enfocan en alertarnos de peligros o cosas negativas que pasan en el mundo (es lo que más vende) y puedo estresarme al punto de llegar a padecer de insomnio o ansiedad.

-Revivir mucho el pasado: recordar es bueno y es un don hermoso que trae alegrías si lo balanceamos con el presente, pero darle rienda suelta a la nostalgia excesiva nos puede llegar a desalentar, porque a veces podemos llegar a extrañar no el pasado en sí sino como nos sentíamos en un tiempo en particular, pudiendo desencadenar depresiones o estados de decaimiento; por otra parte está el extremo de pensar mucho en los errores que hemos cometido, estos deben quedar atrás y no es saludable revivirlos constantemente porque su función es que aprendamos de ellos y poder seguir adelante.

– Pasar mucho tiempo enfocados en chismes o rumores: Los chismes envenenan el alma, el “dicen” “me contaron” y “por ahí escuché” no traen nada bueno, más bien despiertan el morbo y nos terminan drenando emocionalmente.

Hay que tener mucho cuidado con como manejamos nuestro tiempo y libertad, ya que existen comportamientos, y hasta personas que pueden ser una dosis de levadura en nuestra vida y así como la masa va poco a poco creciendo hasta que se convierte en una bola grande y llena de gas, nuestra mente puede tomar un pequeño pensamiento, actitud o comportamiento y hacerlo crecer a tal punto que nos llega a hacer daño hasta que todo lo que tenemos dentro se ve corrompido.

Jesús vino a darnos paz y vida, El nos hizo libres, no debemos comprometer nuestra felicidad que es tan valiosa, dejándonos atrapar por cadenas que nos roban nuestra libertad.

Saboriza tu vida mejor con actividades que edifiquen. Escuchando música positiva o de alabanza, leyendo la Palabra de Dios, platicando con personas que hablen de cosas productivas, aprendiendo habilidades nuevas.

Practica canto y pintura, lee literatura que cultive tu mente, aprende un idioma, a cocinar o algún instrumento, conéctate con la familia, entrénate haciendo ejercicio o especializate en conocimientos que te harán avanzar como profesional.

Atrévete a convertir este tiempo en una semilla que te ayude a florecer en una persona renovada, no permitas que el ocio te robe de esta oportunidad de pausa y continuar para ser una mejor versión de quien ya sos.

Y recorda agregarle sal a tu vida, a eso estamos llamados, a ser sal. La sal detiene el proceso corruptivo de un alimento y da sabor, dale un punto de sal a esta etapa de tu vida permitiéndote ser feliz y negándote a que te sea robado el sabor de la libertad.

»Ustedes son la sal de la tierra. Pero, si la sal se vuelve insípida, ¿cómo recobrará su sabor? Ya no sirve para nada, sino para que la gente la deseche y la pisotee. Mateo 5:13

Las peores cárceles las hacemos nosotros mismos, amasando un pensamiento hasta que desarrolla las cadenas de gluten que atrapan un estado de ánimo contraproducente. Deja de amasar lo que te hace daño, no te dejes atrapar.

Si este tiempo tan incierto ya te ha atrapado en circunstancias que te han traído tristeza y desasosiego, identifica que te está haciendo daño y entrégaselo al Señor. El tiene el poder de traerle refrigerio a tu alma, no es necesario hacer nada extravagante, solo le debes abrir tu corazón con sinceridad y pedirle que se lleve esas cargas que te lastiman.

Le pido al Señor que quien me lea, experimente Un Toque Divino, y sea lleno de Su gracia.

Bendiciones.

2 thoughts on “Cuidado con la Levadura

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